Tiempo atrás hablábamos y nos preguntábamos si el tipo de cambio afectaba a la inflación. Aunque la respuesta haya sido positiva, en estos últimos tiempos, pudimos apreciar que no es sólo el tipo de cambio el que produce un incremento de precios. Pese a que tengamos un esquema de objetivos de inflación que haya ayudado a disminuir el efecto de las perturbaciones al tipo de cambio sobre los precios al consumidor, manteniendo la inflación baja y estable, y expectativas en alza, se reduce el efecto de las fluctuaciones cambiarias, y se alimenta el círculo virtuoso.
Según ha difundido a través de un documento de investigación del Banco de México (Banxico), con participación de Manuel Ramos Francia y Carlos Capistrán, del Bank of America-Merrill Lynch.
Por suerte, en base a lo que determina el informe se ve que en una economía con estabilidad de precios, el impacto que genere en costos asociados a fluctuaciones cambiarias tienden a ser percibidos como transitorios por las empresas, por lo que son menos propensas a transmitir dichos choques hacia los consumidores.
La investigación se transcribió en el documento titulado “El traspaso de movimientos del tipo de cambio a los precios: un análisis para la economía mexicana”, se utilizó un modelo de vector autorregresivo para datos mensuales de enero de 1997 a diciembre del 2010.
De esta manera, se pone en evidencia de que en México el traspaso es prácticamente completo sobre los precios de importaciones (en pesos). Sin embargo, el peso va disminuyendo a través de la cadena de distribución, de tal forma que el impacto sobre los precios al consumidor es menor a 20%.
Recordamos que cuando hablábamos de los efectos del tipo de cambio sobre la inflación decíamos que según reportaron los analistas financieros, en caso de mantenerse el tipo de cambio por arriba de los 13.00 pesos por dólar durante los meses siguientes, el efecto inmediato sería grandes presiones en el INPC gracias al incremento en las materias primas importadas. En lo que va de este año, el tipo de cambio peso-dólar registra una devaluaciónde 3.9%. Aunque parezca no ser mucho, sólo en el segundo semestre de 2011 (en lo que va de él) acumula una pérdida de 16.1% y en septiembre registró un saldo negativo de 10.1%.
Claramente, México es un caso que escapa a la teoría y a la experiencia de otros países con respecto a que la estabilidad de precios y efectividad de la política monetaria son determinantes de la magnitud del traspaso del tipo de cambio. Asimismo, se documenta que el efecto es mayor sobre los bienes comerciables que sobre los no comerciables.
Importante es destacar que, las devaluaciones ocurridas en 1976-1977, 1982-1983, 1987-1988 y 1995 estuvieron acompañadas por incrementos importantes en la inflación. A partir del 2001, la relación inflación y depreciación comienza a disminuir.
No hay que dejar pasar esto: Analistas de Merrill Lynch expusieron que la desaceleración esperada en Estados Unidos en 2012, que afectará la recuperación de México, es la principal razón detrás del aumento en el pronóstico del tipo de cambio y aumentaron su estimación de 12.80 pesos por dólar al cierre del próximo año, desde los 12.00 estimados previamente y en 13.20 pesos para 2011.
Cambio Peso Dolar




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